Colegios virtuales: Una tendencia mundial que llega a Chile PDF Imprimir E-mail
Lunes, 17 de Marzo de 2008 09:34

Esta alternativa dejó de ser una idea futurista para convertirse en el método de enseñanza de más de un millón de escolares en Estados Unidos. Una opción que ya está dando sus primeros pasos en el país.

Casi a la par con el alza en la cantidad de familias que están optando porque sus hijos estudien en casa, decididos a evitar los riesgos e incertidumbre de un colegio formal, ha ido creciendo fuertemente otra tendencia en los países desarrollados: las llamadas escuelas virtuales. Una versión electrónica del Homeschooling que está alcanzando cifras considerables en algunas naciones como Estados Unidos, donde más de un millón de escolares ya están matriculados en estas ciberaulas . Este fenómeno dará sus primeros pasos en Chile cuando en marzo comience a funcionar la primera escuela virtual con sello nacional.

La experiencia estadounidense ya acumula varios años en este tipo de enseñanza. Comenzó a masificarse a partir del año 2000 y, desde entonces, registra un ritmo promedio de crecimiento de 30% anual. Existen en prácticamente todos los estados, reciben financiamiento público y sus estudiantes se someten a las mismas pruebas estandarizadas que el resto de los escolares del sistema. Eso sí, en muchos casos, el costo de inversión por alumno es mucho menor que el de las escuelas tradicionales.

Actualmente, los colegios virtuales estadounidenses adoptan dos fórmulas: algunos ofrecen cursos complementarios a las escuelas regulares y otros atienden a los escolares a tiempo completo. La Wisconsin Virtual School, una de las más grandes de Estados Unidos, es un ejemplo de cómo funciona el sistema: sus 800 alumnos, de kínder a octavo año, reciben a principio de año todos los libros, videos y materiales necesarios para cada materia. Se les exige entre cuatro y cinco horas diarias para el trabajo escolar; y un tercio de ese tiempo deben permanecer conectados al computador respondiendo pruebas, consultando los contenidos, participando de los foros de discusión o aclarando dudas con el profesor correspondiente.

Durante todo ese período, los docentes están disponibles en la web o bien en el teléfono y los padres deben ejercer un rol directo en la supervisión del aprendizaje. Los niños más pequeños requieren que los acompañen en todo momento, mientras que los más grandes, a medida que desarrollan hábitos de estudio, logran ser más independientes.

PARTIDARIOS Y DETRACTORES

Como toda iniciativa, tienen sus seguidores y detractores. Quienes apoyan el sistema aseguran que es una opción eficiente de entregar educación de calidad sin importar dónde se encuentra el alumno y que los escolares que trabajan a su propio ritmo obtienen mejores resultados.

Es la opinión de Susan Patrick, quien fue directora del Departamento de Educación de Estados Unidos, hoy presidenta del Consejo Norteamericano para la Educación Virtual (Nacol, en inglés). Los niveles de aseguramiento de calidad y de exigencias son los mismos que para las escuelas regulares, pero en este sistema los profesores deben poner más atención a cada niño en particular y eso ayuda a que todos tengan las mismas opciones de aprender , dice.

Los detractores aseguran que para estos niños resulta más fácil aprobar los cursos sin la vigilancia directa del profesor, además de que no socializan. Patrick responde que en las escuelas estatales virtuales el compromiso del profesor es tanto o más significativo que en el aula, por lo que los alumnos se dan cuenta que es muy difícil hacer trampas .

La sicóloga y doctora en Educación María Alicia Haltegaray opina que a nivel de aprendizaje no existen diferencias. Pero sí las hay en el desarrollo socioemocional de los niños: Cuando van a la escuela salen de su entorno familiar y aprenden que existen personas diferentes, con las cuales discrepan y deben defender sus propios argumentos , dice.

INCLUSO EDUCACION FISICA

Las materias no difieren demasiado de las que se entregan en un establecimiento regular. El currículo de la Wisconsin Virtual School incluso propone ejercicios de educación física, clase que dura 45 minutos, una vez a la semana. Para rendir los exámenes oficiales -que les permiten pasar de nivel- los estudiantes deben asistir a un establecimiento tradicional. Esta es una de las pocas ocasiones en que comparten con sus profesores y compañeros.